Tema Central - set/oct 2001
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¿Qué Significa Calidad de Semillas?
J.G. Hampton
New Zealand Seed Technology Institute - P O Box 84
Lincoln University Canterbury - New Zealand
hamptonj@lincoln.ac.nz


Si definimos calidad como un "grado o padrón de excelencia", entonces la calidad de semillas puede ser vista como un padrón de excelencia en ciertos atributos que van a determinar el desempeño de la semilla en la siembra o en el almacén. En la práctica, la expresión "calidad de semillas" es utilizada libremente, para reflejar el valor de la semilla para propósitos específicos; el desempeño de la semilla debe estar a la altura de las expectativas del consumir. Esta revisión examina la calidad de la semilla a partir de cinco diferentes perspectivas: calidad de semilla como una herramienta mal utilizada de bioseguridad, calidad de semillas como una herramienta de marketing, calidad de semillas como un contrasentido; calidad de semillas como una exigencia específica para la producción moderna de cultivos; y necesidades de calidad de semillas en ambientes no templados.

Introducción.
En los primeros tiempos de la agricultura primitiva, cuando predominaba una vida nómada, la experiencia práctica, frecuentemente amarga, enseñó que solamente las semillas de mejor calidad de cualquier cultivo deberían ser seleccionadas. La calidad de semillas es mencionada en escritos de la antigüedad, desde la filosofía china del siglo X AC hasta la Biblia. Muchas centenas de años después, se desarrolló el comercio nacional e internacional de semillas, y la calidad de semillas se transformó en un tema a ser debatido, pero, infelizmente, más por razones negativas que positivas. Prácticas comerciales inescrupulosas y/o una falta de conocimiento por parte de aquellos que están involucrados en el comercio de semillas en Europa y las Américas del Siglo XIX originaron las primeras leyes de semillas el desarrollo del llamado "arte y ciencia de análisis de semillas".

Componentes de la calidad de semillas
La calidad de semillas es un concepto múltiplo que comprende diversos componentes, a pesar de que para muchos agricultores, semilla de calidad es aquella que germina y está libre de especies invasoras indeseadas. Este concepto se refleja en el hecho de que para muchos laboratorios de análisis de semillas, entre 80 y 90% de todos los análisis solicitados son de pureza y germinación. Sin embargo existen otros componentes de la calidad de semillas que pueden ser agrupados en tres categorías:
  1. Descripción: especie y pureza varietal, pureza analítica, uniformidad, peso de semillas.
  2. Higiene: contaminación con invasora nocivas, sanidad de semillas, contaminación con insectos y ácaros.
  3. Potencial de desempeño: germinación, vigor, emergencia y uniformidad en campo.


Estos componentes no presentan todos el mismo valor, ni el orden de importancia relativa es el mismo en todas las circunstancias. Para dar un ejemplo obvio, un lote de semillas de cierto cultivar que presente una pureza de 98%, una humedad de 10%, que esté libre de semillas de invasoras nocivas y patógenos, mas que tenga una germinación de 5% es de poca utilidad para el agricultor que quiera cultivarlo!!!!

¿Calidad de semillas: una herramienta de bioseguridad mal utilizada?
Problemas potenciales creados por plagas (patógenos, insectos y plantas invasoras) asociadas a los lotes de semillas son reconocidos hace mucho tiempo y la mayoría de los países tienen una legislación de cuarentena con relación a la importación de semillas. Esta es generalmente para :
  • Contaminación, infección o infestación con insectos o patógenos importantes para la cuarentena
  • Mezcla o contaminación con especies prohibidas
  • Contaminación con substancias prohibidas, tales como suelo o paja


Nadie está en contra del uso responsable de padrones de calidad para plagas de plantas en el caso de lotes de semillas importadas. Si una especie de invasora, insecto o patógeno de importancia económica no se encuentra en un país, por qué se dejaría entrar a través de un lote de semillas? Idealmente, el sistema fitosanitario mundial debería proteger contra la diseminación de plagas económicamente importantes sin traer barreras inecesarias al movimiento internacional de semillas. No obstante, el sistema fitosanitario mundial tiene un problema con el uso ampliamente diseminado de reglamentos fitosanitarios injustificados. Algunos ejemplos recientes son:
  • Un patógeno asociado a semillas fue detectado en una semilla de una planta invasora presente en un lote de semillas importadas de gramíneas. Los embarques posteriores de lotes de semillas de gramínea fueron suspendidos porque se declaró que el patógeno no se encontraba en el país importador. Subsecuentes, y caras, investigaciones realizadas por agentes del país exportador probaron que el patógeno había sido primeramente registrado en el país importador hacía más de 80 años y, a pesar, de no ser muy común, estaba presente.
  • Por aproximadamente 10 años los lotes de semillas de soja exportados de los Estados Unidos para la Comunidad Europea debían estar examinados para detectar la presencia de la marchites bacteriana, por más que el patógeno ya haya sido encontrado en Europa hacía muchos años y además no era considerado de importancia económica en los Estados Unidos.
  • Después de exportar por 100 años lotes de semillas de gramíneas para un país, a partir del 2000, el país exportador debe garantizar que las semillas estén libres de ciertos patógenos. La presencia de estos patógenos ha sido registrada en el país exportador, pero no presentaron trascendencia económica, y probablemente después de 100 años no causarán problemas en el país importador!!!!

Existen dos razones principales para reglamentos injustificables: falta de acceso de información científica de la plaga por parte de las personas que hacen los reglamentos y barreras no tarifarias al comercio internacional. El uso de esa última parece estar aumentando, a pesar de que es éticamente cuestionable el hecho de usar procedimientos de cuarentena vegetal para controlar la importaciones de semillas de un país para otro. La necesidad de un sistema fitosanitario internacional que sea racional, efectivo y de costo razonable, es reconocida por la industria de semillas, y de forma creciente por las agencias de reglamentación. Es muy elogiable el trabajo del Comité de Enfermedades de la ISTA y de la Iniciativa Internacional de Sanidad de Semillas para alcanzar este objetivo.

Calidad de semillas: una herramienta de mercadeo
El producto es el objetivo del mercadeo. El mercadeo se preocupa, por tanto, con los atributos del producto (en este caso, características genéticas y calidad de semillas) y con lo que estos significan para el cliente. El desempeño o competitividad de los productos pueden ser evaluados como siendo:
  • Superiores o mejores que los productos de los concurrentes
  • Competitivos, mas no mejores que los productos ofrecidos por los concurrentes; o
  • Inferiores o no tan buenos como los productos ofrecidos por los concurrentes

A pesar de que un cultivo puede ser competitivo en términos de genética, una alta calidad de semillas crea una ventaja adicional para la comercialización. Si observamos los anuncios publicitarios de diversas empresas, veremos que la alta calidad de la semilla es exhibida como un componente integral del marketing del producto. Para utilizar la calidad de las semillas como una herramienta de marketing, las compañías deben poseer informaciones sobre la calidad de su producto y confianza en aquella calidad. Las compañías de semillas, por tanto, monitorean la calidad de las semillas durante su producción en el campo, cosecha, limpieza, tratamiento, almacenamiento y transporte. Evaluar la calidad (germinación, vigor, pureza, sanidad de semillas, humedad) posibilita que otras prácticas adversas sean prontamente detectadas y rápidamente solucionadas. Los datos sobre la calidad son entonces disponibilizados para el cliente, a través del certificado de análisis de semillas y/o etiqueta de semillas.

No obstante, no todos los datos de calidad son accesibles, siendo que aquellos que informan el vigor, en la mayoría de las veces, es mantenido "en casa". Es alientador que la industria de semillas actualmente haga uso extensivo de la información sobre el vigor de las semillas en sus programas de control de calidad, usando los resultados de varias formas, incluyendo para establecer los niveles mínimos de calidad que las semillas precisan para la comercialización. Por ejemplo, para que una germinación de 95% sea impresa en la etiqueta de semillas de maíz en los Estados Unidos, dos requisitos necesitan ser completados: el resultado de la prueba de germinación debe ser igual o mayor que 95%, y la prueba de frío debe dar resultado igual o superior a 80%. La información del vigor ha sido utilizada como una estrategia de marketing para cereales en Inglaterra, pero, internacionalmente, las semillas raramente son comercializadas con base en resultados de pruebas de vigor específicas. Uno de los desafíos del vigor de semillas y de las pruebas de vigor ha sido respondido de forma exitosa, siendo probable que la información del vigor de la semillas pase a ser utilizada como una herramienta adicional en el marketing de semillas.

Calidad de semillas: ¿un contrasentido?
Llevándose en consideración apenas los padrones de germinación, vemos que la mayoría de los países posee una legislación estableciendo padrones mínimos para germinación, importación y/o sistemas de certificación de semillas. Los contratos de productores, generalmente, contienen un padrón de germinación mínimo. Mi visión personal es de que los padrones de germinación son de valor limitado y en algunos casos, un contrasentido.

En la ausencia de dormancia, entre más próximo de 100% el porcentaje de plántulas normales en una prueba de germinación, mayor es la calidad del lote de semillas. A medida que el porcentaje de plántulas normales disminuye, la calidad del lote tambien se reduce debido al aumento del porcentaje de plántulas anormales y o semillas muertas, indicando que comenzó a ocurrir deterioración fisiológica del lote de semillas. De tal forma que padrones mínimos de germinación de 60, 70 o 80% indican que es aceptable importar o vender lotes de semillas que estén fisiológicamente deterioradas y que, de esta forma, probablemente, presentarán problemas de desempeño en la emergencia. Mientras sean usados estos padrones "mínimos" y usualmente, sean utilizados "padrones superiores voluntarios" el resultado de la prueba de germinación puede conducir a aceptar una información engañosa sobre la calidad, y por lo tanto valor, de un lote de semillas.

En un workshop organizado por el Grupo de Investigación Internacional de Producción de Semillas, la cuestión sobre si los padrones de germinación servían para algún propósito útil, fue respondida de varias formas por los participantes. Las opiniones variaron desde la concordancia en que los padrones no sirven de mucho para propósitos útiles hasta aquellas que apoyaban firmemente su manutención. El primer grupo opinó que los compradores de semillas deberían se educados en el sentido de solicitar informaciones y tomar sus propias decisiones con relación a la compra de semillas, mientras que el otro grupo cree que los padrones de germinación ofrecen una forma segura de garantizar un producto de calidad. Ambos grupos concordaron en que los resultados de la prueba de germinación deberían ser interpretados de forma correcta. La ironía de que, generalmente, la alta germinación no es reconocida como un factor de calidad (por ejemplo 95% versus 70%) fue también comentada, se sugirió que la colocación del precio debería ser basada en la semilla pura y viva. La protección del consumidor es muy importante, y el método para proporcionar esta protección debe ser determinado usando argumentos científicos válidos y no decisiones simplemente arbitrarias.

Calidad de semillas: una exigencia específica para la moderna producción de los cultivos
Es evidente que la calidad de semillas presenta una profunda influencia sobre la producción económica de los cultivos de todas las especies. La calidad de las semillas afecta el establecimiento, desarrollo y rendimiento del cultivo y en muchos sistemas modernos de producción, es exigida una semilla de alta calidad que producirá de forma consistente una rápida y uniforme emergencia de plántulas a partir de cada semilla. Ejemplo de tales sistemas incluye el cultivo de mudas de hortalizas y ornamentales y siembra de precisión de cultivos para cosecha mecánica. El problema es que las prácticas de producción de semillas no necesariamente resultan en lotes de semillas que satisfacen estas exigencias. Mientras muchos agricultores presentan las condiciones exigidas (o acceso a informaciones y transferencia de tecnología), para obtener la habilitación de productor de semillas encuadrado dentro de los padrones del contrato en relación con la pureza, sanidad y germinación, pocos saben como producir lotes de semillas que proporcionen una emergencia rápida e uniforme en una amplia gama de condiciones. Producir semillas de alto vigor, es mas bien un resultado de la buena suerte que del buen manejo.

He sido informado que un problema crónico que la industria de semillas enfrenta es la producción de semillas de bajo vigor. Existen algunos relatos de los efectos de la influencia de las prácticas agronómicas y del ambiente sobre la calidad de las semillas, pero la pregunta de cómo producir semillas de alto vigor, todavía no ha podido ser respondida; aun no se sabe lo suficiente sobre como las prácticas de producción de semillas y el ambiente reaccionan para afectar los procesos fisiológicos que determinan el vigor de la semilla.

El tema vigor de semillas es complejo y presenta muchos desafíos para la tecnología y fisiología de semillas. Es necesario un mayor entendimiento de este importante componente de la calidad para que se satisfagan mejor las exigencias de la calidad de los lotes de semillas para la moderna producción de los cultivos.

Calidad de semillas: necesidades en ambientes tropicales
Actualmente en Zambia, existe una creciente percepción por parte del agricultor de que la semilla de buena calidad es el insumo clave para el aumento de producción. Los agricultores están conscientizándose de la importancia de la semilla de alta calidad, que es capaz de proporcionar una emergencia rápida y uniforme bajo una gran variedad de condiciones ambientales.

En cualquier ambiente, las ventajas y beneficios del uso de semillas de alta calidad son bien conocidos y probados. Pero particularmente, en ambientes tropicales, la obtención de semillas de alta calidad es normalmente problemática.

  • El clima de los trópicos cálidos y húmedos es desfavorable para la producción de semillas, particularmente para la cosecha, tempestades tropicales ocurren frecuentemente durante la tarde, y con la exposición repetida a alta humedad, los cultivos son sometidas a daños por deterioración a campo.
  • El material cosechado puede humedecerse rápidamente mientras es sometido al secado al aire libre, el secado al sol no es eficiente y puede ser perjudicial si las temperaturas de la superficie (como las de un piso de concreto, por ejemplo) fueran superiores a 50ºC.
  • Las semillas se deterioran rápidamente en el almacenamiento; semillas de forrajeras, por ejemplo, con humedad de 12-14% almacenadas a una temperatura ambiente de 30ºC pierden su viabilidad en pocas semanas.
  • Lotes de semillas importadas de algunas especies (como brasicas, por ejemplo) pueden ser sometidas a una alta temperatura que induce a dormancia secundaria, la cual puede persistir de 6 a 8 meses.
  • El costo de la semilla de alta calidad está por encima de las posibilidades de muchos agricultores en países con escasos recursos.
Los problemas de producción y provisión de semillas de calidad en regiones subtropicales, tropicales y/o e escasos recursos ya han sido encaminados para una solución a nivel local, sin embargo internacionalmente todavía hay mucho por hacer.

El pensamiento de que el comercio de semillas todavía es realizado principalmente entre regiones templadas del mundo, está hace mucho tiempo ultrapasado. Por muchas décadas, el mercado de semillas ha sido internacional, y de un mercado mundial de semillas estimado en US$ 30 mil millones en 1998, los mercados en Asia son responsables por 20% (es decir 6,3 mil millones). El valor del comercio internacional de semillas es estimado en US$ 3 mil millones y a pesar de que cerca de 75% de este comercio todavía es dominado por los Estados Unidos y por los seis países de la Unión Europea, países que están fuera del área templada están tornándose importantes en la exportanción de semillas. Tailandia, por ejemplo, tuvo un balance positivo en el final de los años 90, con exportaciones de semillas en 1997 en torno de US$ 23 millones.

Gran parte de estas exportaciones de semillas de los países de Asia es también de especies templadas. Las exportaciones de semillas de Tailandia en los periodos de 1995-97 fueron predominantemente de maíz, tomate y sandía. El pequeño agricultor en Vietnam, queriendo sembrar una gramínea forrajera tropical está tan interesado en comprar semilla con calidad y tener acceso a informaciones sobre la calidad de las semillas, como un productor de leche en Nueva Zelanda o un criador de ganado en los Estados Unidos. Nos preguntamos si la ISTA posee un papel importante al ofrecer información sobre la calidad de las semillas que el pequeño agricultor de Asia o de África exige. La respuesta desde mi punto de vista, es sí, a pesar de que esas especies puedan ser cultivos nativos y que no pueden ser comercializadas internacionalmente. En realidad, el control de la calidad de las semillas y plantas tropicales ha sido negligente.

Conclusión
En la práctica, la expresión calidad de semillas es usada libremente para reflejar el valor global de la semillas para la cual fue producida. Sin embargo, ella no es más que solo una "buena semilla". Es una mezcla de propiedades fisiológicas, morfológicas y ambientales, con muchos aspectos que todavía no fueron esclarecidos. La calidad de semillas tiene muchos y variados impactos: da hambre o contentamiento, da pérdidas o lucro, da estancamiento o progreso. Un viejo dicho dice: "en principio, la semilla". Creo que una versión actualizada debería decir: "primero y siempre, la calidad de la semilla". La ISTA cumple un importante papel para llegar a este objetivo.